Volviendo del entrenamiento del Sporting, me encontré con este atardecer...es la segunda vez que paro el coche esta semana para hacer fotos.
Ante tal maravilla...me dije...hoy me voy de paseo al bosque...lo bueno de irse a andar de noche es que da lo mismo hacerlo a las 8 que a las 12...la oscuridad es la misma.
Llegué al primer bosque ya de noche...la Luna ya sonreía...me recordaba la sonrisa del Gato de Alicia...si podeis asomaros o bajar a la calle la podréis ver...no hacía nada de frio...tenía las manos como si fuesen dos antorchas encendidas...siempre tengo las manos calientes...
No me encontré con nadie en el camino...al menos humano...hice una foto a un trozo de bosque y la subí al Instagram...programa con el que se comparten fotos desde los iPhones desde todo el mundo...no pasó un minuto y ya le había gustado la foto a alguien en el extremo opuesto del programa.
La Luna Sonriente encajaba perfectamente en la boca de una nobe con forma de bruja...siempre he visto formas en las nubes...lo que no se pintar...si miro al cielo lo encuentro...es algo mágico...estaba ensimismado viendo las estrellas...parece mentira que a último día del mes de Noviembre se puedan ver...escoltadas por nubes algodonosas...era un espectáculo...pura poesía...parecía estar solo en el mundo...¡¡¡zas!!! hasta que un avión casi se estrella contra la Luna.
Crucé las vias del tren sin ver a mi gata favorita una pequeña delgaducha blanca y negra...crucé al otro bosque.
Al primer ser del bosque que vi fue a mi mejor amigo..."Cojoncillos"...un precioso gato crema que se deja acariciar y siempre me acompaña en parte del recorrido...lo podéis ver en mi muro de Facebook...lo acabo de colgar con otras fotos del paseo de hoy...luego el resto del camino no pararon de entrarme mensajes de mis amigos del Facebook..."que si te vas a helar"..."que cuidado con los jabalís"...y lindezas de todo tipo...el gato me acompañó hasta el eucalipto gigante...el Abuelo de todos ellos...allí en la zona que cruzan los cervatillos se marchó prado abajo.
Empecé a ulular a ver si se animaba alguna de las lechuzas que suelo encontrarme...pero no me di cuenta que era un poco temprano...ya de vuelta pasé justo donde vive mi amigo Cojoncillos...no estaba...pero vi a un caracol mientras tocaba las hojas de un acebo...allí un caracol subía por la corteza de un roble...sorteando las hojas en sobra del mismo...piticlín...mensaje de mi amiga Carmen..."no veo las lechuzas por ningún lado"...cierro el móvil...y a los 30 segundos oigo la primera...por fin...allí estaba...pero un poco lejos de donde estaba yo...al poco oigo otra al otro lado del bosque...a mi edad y ululando por el bosque...esta crisis está minando nuestra moral...a mi edad y haciendo el indio a dos kilómetros de mi casa...de pequeño en el pueblo de mis abuelos, Grado...salía detras de casa y me quitaba la camiseta...quería ser gitano...creo que me confundía de raza.
Vuelvo a cruzar las vías y me tropiezo a un gato andando por uno de los rieles cual funambulista del "Circo de la Noche"...la llamo pero se aleja...no reconozco si es mi amiga...aún no tiene nombre...
Ya cerca de casa otro gato cruza a una rotonda donde antiguos carteles del otro Circo Electoral...se despegan y debajo de uno del del ganador...se pueden ver un bloque de pisos...de cuando en este país eramos todos "ricos"...y se me acaba el paseo...ya no quedan ricos como los de antes...ya no quedan circos como los de antes.
Dedicado a todos los que de una forma u otra no veis la luz al final del tunel...a poco que os fijéis tarde o temprano a vosotros la Luna también os sonreirá...es cuestión de "fijarse".